UNIVERSIDAD
DUCENS
PLAYA
DEL CARMEN – MÉXICO
MAESTRÍA
EN GESTIÓN INTEGRAL DEL RIESGO
DESASTRES
– INDUSTRIAL – MEDIO AMBIENTE
CÁTEDRA: G4-MGIR-311
PSICOLOGÍA DE EMERGENCIAS Y DESASTRES
DOCENTE: MAGISTER NATALIA LORENZO
MAESTRANTE: CARLOS JULIO LA MOTA DÁVILA
GUAYAQUIL - ECUADOR
TAREA 1 – LÍNEA DE TIEMPO
“REALIZAR
UNA LÍNEA DE TIEMPO EXPLICANDO LA EVOLUCIÓN DE LA PSICOLOGÍA DE DESASTRES”
REALIZAR UNA LÍNEA DE TIEMPO EXPLICANDO LA EVOLUCIÓN DE LA PSICOLOGÍA DE
DESASTRES
Figura 1.
Portada de la
línea de tiempo
Actualmente ha ido proliferando en todo
el mundo la preocupación por los efectos Psicosociales de las emergencias y
desastres, así como los grupos de psicólogos que se interesan por intervenir en
estas circunstancias, conformando los equipos de primera respuesta, organizando
sociedades o grupos de intervención locales creando redes nacionales de ayuda
psicológica.
Sin lugar a duda el principal pionero
como se explica en esta pequeña línea de tiempo fue Lidermann en 1944, dónde su
trabajo enfocado con los sobrevivientes y sus familias de las víctimas del
incendio del club nocturno COCONUT GROVE en Boston.
Su informe clínico sobre los síntomas
psicológicos de los sobrevivientes se convirtió en la piedra angular para las
teorizaciones subsecuentes sobre el proceso del duelo.
Figura 2.
Incendio
del Club Nocturno “Coconut Grove” en Boston

Nota: La figura 2 representa el incendio ocurrido en
Coconut Grove. Tomado de: Valero, S. (2013).
Evolución histórica de la psicología en emergencias y desastres. Brigadas
Azules del Colegio de Psicólogos.
De forma más precisa podemos expresar
que los inicios surgen del siglo XIX y comienzos del XX, en América y Europa,
motivados por las guerras, apareciendo términos como los de “fatiga de
batalla”, “neurosis de guerra”, propios de los años 1887 a 1939.
Luis De Nicolás (1997), dice: que en el
diario de Samuel Pepy del siglo XVII como consecuencia del gran incendio de
Londres se narra lo que hoy conocemos como flashbacks en la
sintomatología del Estrés Trauma. Hay investigaciones de 1909, en el cual
Eduard Stierlin en Zuri trabajó con 21 sobrevivientes de un accidente en una
mina en 1906 y con 135 personas dos meses después del terremoto de Italia en
1908.
Durante la II Guerra Mundial (1939 -
1945), se realizan estudios con poblaciones civiles sometidas a los intensos
bombardeos, en especial en Inglaterra; en Japón se realizan trabajos
relacionadas con los sobrevivientes del ataque nuclear a Hiroshima y Nagasaki.
Figura 3.
Efectos de
la Segunda Guerra Mundial
Nota: La figura 3 representa los diferentes efectos de la Segunda Guerra Mundial. Tomado de: Valero, S. (2013). Evolución histórica de la psicología en emergencias y desastres. Brigadas Azules del Colegio de Psicólogos.
Freud y Burlinghom (1944), sobre las
reacciones de los niños durante la II Guerra mundial en el que comunican
diversos niveles de ansiedad presentes entre padres y niños. El estudio que es
considerado pionero es el de E. Liderman (1944), el cual trabajó con los
sobrevivientes y sus familiares víctimas del incendio del Club Nocturno Coconut
Grove en Boston Massachusset (EU), describe que aquellos sujetos que usaran
como mecanismo de defensa psicológica a la negación y fracasaron en ello
sufrían una alta frecuencia de trastornos psicosomáticos, síntomas neuróticos,
depresión y otros trastornos psiquiátricos; la importancia de este investigación
orientado al estudio del manejo psicológico de la perdida estriba en que sentó las bases para la teoría de la crisis
de Helen Caplan, compañera de Liderman en el Hospital de Boston Memorial.
En los Estados Unidos después de la Segunda
Guerra Mundial, el Gobierno Estadounidense auspició la investigación por medio
del National Academy of Sciences y el National Research Council. Este último
fundó un Comité para Estudios sobre desastres, como un organismo destinado a
seleccionar información. En 1957, fue
reorganizado y nominado Grupo de Investigación en Desastres (DRG) y la
investigación se amplió para cubrir calamidades acaecidas en otros países.
Las investigaciones de DRG fueron
continuadas por DRC en 1963. Tyhurst
(1951), en su publicación “Individual Reactions to Community Disaster” (EU),
manifiesta que después de la fase de impacto psicológico durante el desastre se
presenta otra de compensación en la cual la víctima supera el “pasmo” inicial y
“valora” mejor la situación en la cual se encuentra. Estos descubrimientos vienen a servir de base
a los posteriores trabajos de Quarantelli y los actuales principios de la
Federación Internacional de la Cruz Roja, cuando nos dice que las comunidades
no sequedad inmovilizada esperando la ayuda, sino que estas asumen su propia
ayuda.
Tyhurst es uno de los primeros
investigadores que plantearon Modelos Operacionales Iniciales del
Comportamiento Humano en Situaciones de Desastres, a través de esto se pudo ir
conceptualizando las reacciones como un proceso, por lo que el autor propone y
describe tres fases superpuestas: 1. Periodo de impacto, 2. Periodo de
recuperación y 3. Periodo postraumático.
Tyhurst publicó que durante la fase de
impacto de los desastres naturales una relativa minoría, entre el12% y el 25%
de los individuos, es capaz de captar rápidamente los aspectos más importantes
de la situación de peligro y permanecer “frío” y “contenido”, manteniendo la
atención, valorando la situación, desarrollado un plan y poniendo en marcha las
acciones constructivas. Los líderes naturales que actuarán antes de la llegada
de los equipos de rescate surgirán de este grupo. Un 75% igualmente normal, va
a reaccionar transitoriamente con aturdimiento, sorpresa y desconcierto, sin
expresar emociones, con poca capacidad de atención, limitación en la
concentración, indecisión y falta de respuesta y con un comportamiento
automático bloqueado o ausente. Janis (1954), presenta un modelo explicativo
del estrés desde la perspectiva de los desastres, este modelo consta de tres
segmentos principales: el evento desastroso, la respuesta psicológica a este
por parte de los individuos y las determinantes intrapsíquicas y situacionales
de tales respuestas.
Nos explica además que la forma en que
una persona responde al evento desastroso depende de factores tales como las
expectativas previamente formadas por los individuos en cuanto a las
formas de evitar situaciones peligrosas,
la cantidad y calidad de un entrenamiento previo, que la persona haya recibido
con respecto a estrategias defensivas y tácticas para afrontar el peligro, los niveles crónicos de
ansiedad e intensidad de las necesidades de dependencias personales y por
último de la percepción por parte de la persona del rol que desempeña en la
situación correspondiente. Marks y Fritz (1954), manifiestan que existen
sobrevivientes que tienden a mostrarse poco comunicativos y algunos llegan a
presentar sentimientos de culpa por haber sobrevivido.
Estos sentimientos de culpa han sido
identificados como mecanismos de defensa de las personas ante situaciones de
emergencias o desastres, pueden llegar a ser muy dañinos e inclusive causar la
muerte de las personas que los sienten, sin embargo, se recomienda tolerarlos
en un primer momento para evitar una descompensación psicológica mayor entre
las víctimas sobrevivientes. Silber (1956), y Block (1958), entrevistan a los
padres de niños que asistieron a una función de Cine y se convierten en
víctimas de un tornado. Existen una
serie de la respuesta de la comunidad, síntomas clínicos que incluyen
regresión, dependencia, enuresis, terror nocturno, fobias y reacciones de
evitación ansiosa.
Wallace, Anthony (1957), EU, también
manifiesta que la conducta comúnmente observada era la de un estado temporal de
"Choque" por lo que la gente experimenta confusión, aturdimiento y
cierta desorientación. El primer intento sistemático de estudiar las reacciones
al impacto de un desastre lo realizó Tyhurst(1957), en Canadá, según la opinión
del noruego L. Weisaeth porque Tyhurst basó sus generalizaciones en los
estudios de campo realizados en diferentes áreas, el método empleado fue de
tipo prospectivo y longitudinal que sigue, siendo objeto de estudio “describir
las reacciones comporta mentales durante el impacto, la distribución de las frecuencias de
respuesta y su intensidad”. Prof. Eitinger, considerado como padre de la
psiquiatría noruega tiene temas sobre el estrés, temas militares y desastres
(L. De Nicolás 1997). comenzó a publicar sus observaciones y experiencias
clínicas como exprisionero. En 1957, bajo los auspicios de la Asociación
Noruega de Incapacitados de Guerra, se crea el “Grupo de Doctores Noruegos”
bajo el liderazgo de los profesores Strom, Eitinger, Lonnum y otros, para realizar diferentes
investigaciones controladas con supervivientes de campos de concentración y en
las que demostraron el incremento de la morbilidad y mortalidad general, la sobrecogedora
influencia del trauma comparada a la modesta importancia de la personalidad
preexistente y las limitadas posibilidades terapéuticas ante el trauma en los años subsiguientes al impacto.
Los noruegos Atingir (1958) y Ostrón
(1968), respecto a los rasgos sintomáticos definitorios del “Síndrome del campo
de Concentración” mostraron claras similitudes con los identificados en la
neurosis de guerra. Las investigaciones descriptivas van descubriendo que las
reacciones de las víctimas no son iguales durante el impacto del evento y
posterior a este en este sentido Friedman y Linn (1957), EU, trabajando con los
sobrevivientes del hundido barco "Andrea Dorian" describe: Al tratar
víctimas de sucesos traumáticos se debe de tener en cuenta sus diferentes
respuestas a las fases de "Choque inicial" y la
"Recuperación" en una situación de desastre.
Moore, Harry Estill y Friedsam en el
"Reported Emotional Stress Following and Disaster" (1959) EU,
describe este impacto emocional durante la fase de "Choque" como un
efecto "Narcótico “que impide temporalmente que las personas asimilen el
grado en que cambia su mundo y la posición que guardan en él.
Leigthton (1959) EE. UU. se interesa
por la variable social estudiando el grado de integración de la comunidad, dice
que esta ejerce un efecto selectivo en los trastornos psicológicos y
psicofisiológicos y que la desintegración de esta antecede a la presencia de
problemas psiquiátricos, dando inicio quizá sin proponérselo a la corriente
sociológica. Prof. Henry Quarantelli de acuerdo con los trabajos realizados en
los EEUU sobre el comportamiento de las poblaciones en situaciones de desastres
publica, presenta en 1959 "The Nature and Conditions of Panic", obra
que desmiente la creencia de que este es la conducta típica de la población y
que, por el contrario, en lugar de huir en desbandada, la gente tiende a
congregarse. En 1963 crea y dirige el
Disaster Research Center en la Universidad de Estatal de Ohio USA. Continua con
sus investigaciones desde el Centro de Investigación para desastres de la
Universidad de Delaware (EU)Fritz Charles (1961) EU en su trabajo
"Desastres un problema social contemporáneo” manifiesta que las personas
ante situaciones de desastre tienden a sentirse seguras al estar dentro de una
muchedumbre y presentan un estado muy sugestionable pero que en casos más
graves estas pueden presentar "petrificaciones, alucinaciones y delirios".
Patovica y Petrovic (1963), en
Yugoslavia, trabajan describiendo reacciones psicológicas adversas después del
terremoto de Skoplje. Dillon y Leopoldo (1963), analizan durante cuatro años
los efectos a largo plazo de una explosión marítima. El 26 de julio de 1963 se
produce un terremoto en Skopje, el Instituto de Salud mental de Belgrado envió
inmediatamente a un grupo de psiquiatras. Luis De Nicolás (1997), en el diario
de Samuel Pepy del siglo XVII debido al incendio de Londres se narra lo que hoy
conocemos como “flashbacks” en la sintomatología del Estrés Trauma. Hay
investigaciones que se remontan a 1909, año en el cual Eduard Stierlin en Zuri
trabajo con 21 sobrevivientes de un accidente en una mina en 1906.
Durante la II Guerra Mundial (1939 -
1945) se realizan estudios con poblaciones civiles sometidas a los intensos
bombardeos en especial en Inglaterra, en Japón se realizan trabajos
relacionadas con los sobrevivientes del ataque nuclear a Hiroshima y Nagasaki.
Freud y Burlinghom (1944), las
reacciones de los niños durante la II Guerra mundial se comunican diversos
niveles de ansiedad presentes entre padres y niños. E. Liderman (1944) el cual
trabajo con los sobrevivientes y sus familiares víctimas del incendio del Club
Nocturno Coconut Grove en Boston. Massachusset (EU), describe a sujetos que
usaran como mecanismo de defensa psicológica a la negación y fracasaron en ello
sufrían una alta frecuencia de trastornos psicosomáticos, síntomas neuróticos,
depresión y otros trastornos psiquiatricos, la importancia de este estudio
orientado al estudio del manejo psicológico de la perdida estriba en que sentó
las bases para la teoría de la crisis de Helen Caplan, compañera de Liderman en
el Hospital de Boston Memorial. En los EE. UU. después de la Segunda Guerra Mundial,
el Gobierno Estadounidense auspició la investigación por medio del National
Academy of Sciences y el National Research Coucil. Este último fundó un Comité
para Estudios sobre desastres, como un organismo destinado a seleccionar
información.
En 1957, fue reorganizado y nominado
Grupo de Investigación en Desastres (DRG).
Tyhurst (1951) en su publicación “Individual Reactivos to Community
Disaster” (EU), dice que después de la fase de impacto psicológico durante el
desastre se presenta otra de compensación en la cual la víctima supera el
“pasmo” inicial y “valora” mejor la situación en la cual se encuentra. Esto sirve de base a los posteriores trabajos
de Quarantelli y los actuales principios de la Federación Internacional de la
Cruz Roja: Las comunidades no se quedan inmovilizadas esperando la ayuda, sino
que estas asumen su propia ayuda.
Bibliografía
Alarcón, E., & Alcazar, M. (2005). Intervención
psicológica ante situaciones de emergencias y desastres. Argentina:
Patronato de servicios sociales de córdova.
Baloian, I., Chia, E.,
Cornejo, C., & Paverini, C. (2007). Intervención psicológica en
situaciones de emergencia y desastres: guía para el primer apoyo psicológico.
ONEMI.
Valero, S. (2013). Evolución
histórica de la psicología en emergencias y desastres. Brigadas Azules
del Colegio de Psicólogos.
Maestrante: Carlos Julio La Mota Dávila Maestría en Gestión Integral del Riesgo – Universidad DUCENS




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