Seguidores

lunes, 11 de octubre de 2021

Tarea 1 – G4-MGIR-311 – LÍNEA DE TIEMPO: “REALIZAR UNA LÍNEA DE TIEMPO EXPLICANDO LA EVOLUCIÓN DE LA PSICOLOGÍA DE DESASTRES” – Carlos Julio La Mota

                                                           


UNIVERSIDAD DUCENS

PLAYA DEL CARMEN – MÉXICO

 

MAESTRÍA EN GESTIÓN INTEGRAL DEL RIESGO

DESASTRES – INDUSTRIAL – MEDIO AMBIENTE

 

CÁTEDRA: G4-MGIR-311

PSICOLOGÍA DE EMERGENCIAS Y DESASTRES

DOCENTE: MAGISTER NATALIA LORENZO

 

MAESTRANTE: CARLOS JULIO LA MOTA DÁVILA

GUAYAQUIL - ECUADOR

 

TAREA 1 – LÍNEA DE TIEMPO

REALIZAR UNA LÍNEA DE TIEMPO EXPLICANDO LA EVOLUCIÓN DE LA PSICOLOGÍA DE DESASTRES

 


REALIZAR UNA LÍNEA DE TIEMPO EXPLICANDO LA EVOLUCIÓN DE LA PSICOLOGÍA DE DESASTRES

Figura 1.

Portada de la línea de tiempo

Nota: La figura 1 representa las emergencias y desastres. Tomado de: Valero, S. (2013). Evolución histórica de la psicología en emergencias y desastres. Brigadas Azules del Colegio de Psicólogos.

Actualmente ha ido proliferando en todo el mundo la preocupación por los efectos Psicosociales de las emergencias y desastres, así como los grupos de psicólogos que se interesan por intervenir en estas circunstancias, conformando los equipos de primera respuesta, organizando sociedades o grupos de intervención locales creando redes nacionales de ayuda psicológica.

Sin lugar a duda el principal pionero como se explica en esta pequeña línea de tiempo fue Lidermann en 1944, dónde su trabajo enfocado con los sobrevivientes y sus familias de las víctimas del incendio del club nocturno COCONUT GROVE en Boston.

Su informe clínico sobre los síntomas psicológicos de los sobrevivientes se convirtió en la piedra angular para las teorizaciones subsecuentes sobre el proceso del duelo.

Figura 2.

Incendio del Club Nocturno “Coconut Grove” en Boston

 

   
Nota: La figura 2 representa el incendio ocurrido en Coconut Grove. Tomado de: Valero, S. (2013). Evolución histórica de la psicología en emergencias y desastres. Brigadas Azules del Colegio de Psicólogos.

De forma más precisa podemos expresar que los inicios surgen del siglo XIX y comienzos del XX, en América y Europa, motivados por las guerras, apareciendo términos como los de “fatiga de batalla”, “neurosis de guerra”, propios de los años 1887 a 1939.

Luis De Nicolás (1997), dice: que en el diario de Samuel Pepy del siglo XVII como consecuencia del gran incendio de Londres se narra lo que hoy conocemos como flashbacks en la sintomatología del Estrés Trauma. Hay investigaciones de 1909, en el cual Eduard Stierlin en Zuri trabajó con 21 sobrevivientes de un accidente en una mina en 1906 y con 135 personas dos meses después del terremoto de Italia en 1908.

Durante la II Guerra Mundial (1939 - 1945), se realizan estudios con poblaciones civiles sometidas a los intensos bombardeos, en especial en Inglaterra; en Japón se realizan trabajos relacionadas con los sobrevivientes del ataque nuclear a Hiroshima y Nagasaki.

Figura 3.

Efectos de la Segunda Guerra Mundial

Nota: La figura 3 representa los diferentes efectos de la Segunda Guerra Mundial. Tomado de: Valero, S. (2013). Evolución histórica de la psicología en emergencias y desastres. Brigadas Azules del Colegio de Psicólogos.

Freud y Burlinghom (1944), sobre las reacciones de los niños durante la II Guerra mundial en el que comunican diversos niveles de ansiedad presentes entre padres y niños. El estudio que es considerado pionero es el de E. Liderman (1944), el cual trabajó con los sobrevivientes y sus familiares víctimas del incendio del Club Nocturno Coconut Grove en Boston Massachusset (EU), describe que aquellos sujetos que usaran como mecanismo de defensa psicológica a la negación y fracasaron en ello sufrían una alta frecuencia de trastornos psicosomáticos, síntomas neuróticos, depresión y otros trastornos psiquiátricos; la importancia de este investigación orientado al estudio del manejo psicológico de la perdida estriba en que  sentó las bases para la teoría de la crisis de Helen Caplan, compañera de Liderman en el Hospital de Boston Memorial.

En los Estados Unidos después de la Segunda Guerra Mundial, el Gobierno Estadounidense auspició la investigación por medio del National Academy of Sciences y el National Research Council. Este último fundó un Comité para Estudios sobre desastres, como un organismo destinado a seleccionar información.  En 1957, fue reorganizado y nominado Grupo de Investigación en Desastres (DRG) y la investigación se amplió para cubrir calamidades acaecidas en otros países.

Las investigaciones de DRG fueron continuadas por DRC en 1963.  Tyhurst (1951), en su publicación “Individual Reactions to Community Disaster” (EU), manifiesta que después de la fase de impacto psicológico durante el desastre se presenta otra de compensación en la cual la víctima supera el “pasmo” inicial y “valora” mejor la situación en la cual se encuentra.  Estos descubrimientos vienen a servir de base a los posteriores trabajos de Quarantelli y los actuales principios de la Federación Internacional de la Cruz Roja, cuando nos dice que las comunidades no sequedad inmovilizada esperando la ayuda, sino que estas asumen su propia ayuda.

Tyhurst es uno de los primeros investigadores que plantearon Modelos Operacionales Iniciales del Comportamiento Humano en Situaciones de Desastres, a través de esto se pudo ir conceptualizando las reacciones como un proceso, por lo que el autor propone y describe tres fases superpuestas: 1. Periodo de impacto, 2. Periodo de recuperación y 3. Periodo postraumático.

Tyhurst publicó que durante la fase de impacto de los desastres naturales una relativa minoría, entre el12% y el 25% de los individuos, es capaz de captar rápidamente los aspectos más importantes de la situación de peligro y permanecer “frío” y “contenido”, manteniendo la atención, valorando la situación, desarrollado un plan y poniendo en marcha las acciones constructivas. Los líderes naturales que actuarán antes de la llegada de los equipos de rescate surgirán de este grupo. Un 75% igualmente normal, va a reaccionar transitoriamente con aturdimiento, sorpresa y desconcierto, sin expresar emociones, con poca capacidad de atención, limitación en la concentración, indecisión y falta de respuesta y con un comportamiento automático bloqueado o ausente. Janis (1954), presenta un modelo explicativo del estrés desde la perspectiva de los desastres, este modelo consta de tres segmentos principales: el evento desastroso, la respuesta psicológica a este por parte de los individuos y las determinantes intrapsíquicas y situacionales de tales respuestas.

Nos explica además que la forma en que una persona responde al evento desastroso depende de factores tales como las expectativas previamente formadas por los individuos en cuanto a las formas  de evitar situaciones peligrosas, la cantidad y calidad de un entrenamiento previo, que la persona haya recibido con respecto a estrategias defensivas y tácticas para  afrontar el peligro, los niveles crónicos de ansiedad e intensidad de las necesidades de dependencias personales y por último de la percepción por parte de la persona del rol que desempeña en la situación correspondiente. Marks y Fritz (1954), manifiestan que existen sobrevivientes que tienden a mostrarse poco comunicativos y algunos llegan a presentar sentimientos de culpa por haber sobrevivido.

Estos sentimientos de culpa han sido identificados como mecanismos de defensa de las personas ante situaciones de emergencias o desastres, pueden llegar a ser muy dañinos e inclusive causar la muerte de las personas que los sienten, sin embargo, se recomienda tolerarlos en un primer momento para evitar una descompensación psicológica mayor entre las víctimas sobrevivientes. Silber (1956), y Block (1958), entrevistan a los padres de niños que asistieron a una función de Cine y se convierten en víctimas de un tornado.  Existen una serie de la respuesta de la comunidad, síntomas clínicos que incluyen regresión, dependencia, enuresis, terror nocturno, fobias y reacciones de evitación ansiosa.

Wallace, Anthony (1957), EU, también manifiesta que la conducta comúnmente observada era la de un estado temporal de "Choque" por lo que la gente experimenta confusión, aturdimiento y cierta desorientación. El primer intento sistemático de estudiar las reacciones al impacto de un desastre lo realizó Tyhurst(1957), en Canadá, según la opinión del noruego L. Weisaeth porque Tyhurst basó sus generalizaciones en los estudios de campo realizados en diferentes áreas, el método empleado fue de tipo prospectivo y longitudinal que sigue, siendo objeto de estudio “describir las reacciones comporta mentales durante el impacto,  la distribución de las frecuencias de respuesta y su intensidad”. Prof. Eitinger, considerado como padre de la psiquiatría noruega tiene temas sobre el estrés, temas militares y desastres (L. De Nicolás 1997). comenzó a publicar sus observaciones y experiencias clínicas como exprisionero. En 1957, bajo los auspicios de la Asociación Noruega de Incapacitados de Guerra, se crea el “Grupo de Doctores Noruegos” bajo el liderazgo de los profesores Strom, Eitinger, Lonnum  y otros, para realizar diferentes investigaciones controladas con supervivientes de campos de concentración y en las que demostraron el incremento de la morbilidad y  mortalidad general, la sobrecogedora influencia del trauma comparada a la modesta importancia de la personalidad preexistente y las limitadas posibilidades terapéuticas ante el trauma en  los años subsiguientes al impacto.

Los noruegos Atingir (1958) y Ostrón (1968), respecto a los rasgos sintomáticos definitorios del “Síndrome del campo de Concentración” mostraron claras similitudes con los identificados en la neurosis de guerra. Las investigaciones descriptivas van descubriendo que las reacciones de las víctimas no son iguales durante el impacto del evento y posterior a este en este sentido Friedman y Linn (1957), EU, trabajando con los sobrevivientes del hundido barco "Andrea Dorian" describe: Al tratar víctimas de sucesos traumáticos se debe de tener en cuenta sus diferentes respuestas a las fases de "Choque inicial" y la "Recuperación" en una situación de desastre.

Moore, Harry Estill y Friedsam en el "Reported Emotional Stress Following and Disaster" (1959) EU, describe este impacto emocional durante la fase de "Choque" como un efecto "Narcótico “que impide temporalmente que las personas asimilen el grado en que cambia su mundo y la posición que guardan en él.

Leigthton (1959) EE. UU. se interesa por la variable social estudiando el grado de integración de la comunidad, dice que esta ejerce un efecto selectivo en los trastornos psicológicos y psicofisiológicos y que la desintegración de esta antecede a la presencia de problemas psiquiátricos, dando inicio quizá sin proponérselo a la corriente sociológica. Prof. Henry Quarantelli de acuerdo con los trabajos realizados en los EEUU sobre el comportamiento de las poblaciones en situaciones de desastres publica, presenta en 1959 "The Nature and Conditions of Panic", obra que desmiente la creencia de que este es la conducta típica de la población y que, por el contrario, en lugar de huir en desbandada, la gente tiende a congregarse.  En 1963 crea y dirige el Disaster Research Center en la Universidad de Estatal de Ohio USA. Continua con sus investigaciones desde el Centro de Investigación para desastres de la Universidad de Delaware (EU)Fritz Charles (1961) EU en su trabajo "Desastres un problema social contemporáneo” manifiesta que las personas ante situaciones de desastre tienden a sentirse seguras al estar dentro de una muchedumbre y presentan un estado muy sugestionable pero que en casos más graves estas pueden presentar "petrificaciones, alucinaciones y delirios".

Patovica y Petrovic (1963), en Yugoslavia, trabajan describiendo reacciones psicológicas adversas después del terremoto de Skoplje. Dillon y Leopoldo (1963), analizan durante cuatro años los efectos a largo plazo de una explosión marítima. El 26 de julio de 1963 se produce un terremoto en Skopje, el Instituto de Salud mental de Belgrado envió inmediatamente a un grupo de psiquiatras. Luis De Nicolás (1997), en el diario de Samuel Pepy del siglo XVII debido al incendio de Londres se narra lo que hoy conocemos como “flashbacks” en la sintomatología del Estrés Trauma. Hay investigaciones que se remontan a 1909, año en el cual Eduard Stierlin en Zuri trabajo con 21 sobrevivientes de un accidente en una mina en 1906.

Durante la II Guerra Mundial (1939 - 1945) se realizan estudios con poblaciones civiles sometidas a los intensos bombardeos en especial en Inglaterra, en Japón se realizan trabajos relacionadas con los sobrevivientes del ataque nuclear a Hiroshima y Nagasaki.

Freud y Burlinghom (1944), las reacciones de los niños durante la II Guerra mundial se comunican diversos niveles de ansiedad presentes entre padres y niños. E. Liderman (1944) el cual trabajo con los sobrevivientes y sus familiares víctimas del incendio del Club Nocturno Coconut Grove en Boston. Massachusset (EU), describe a sujetos que usaran como mecanismo de defensa psicológica a la negación y fracasaron en ello sufrían una alta frecuencia de trastornos psicosomáticos, síntomas neuróticos, depresión y otros trastornos psiquiatricos, la importancia de este estudio orientado al estudio del manejo psicológico de la perdida estriba en que sentó las bases para la teoría de la crisis de Helen Caplan, compañera de Liderman en el Hospital de Boston Memorial. En los EE. UU. después de la Segunda Guerra Mundial, el Gobierno Estadounidense auspició la investigación por medio del National Academy of Sciences y el National Research Coucil. Este último fundó un Comité para Estudios sobre desastres, como un organismo destinado a seleccionar información.

En 1957, fue reorganizado y nominado Grupo de Investigación en Desastres (DRG).  Tyhurst (1951) en su publicación “Individual Reactivos to Community Disaster” (EU), dice que después de la fase de impacto psicológico durante el desastre se presenta otra de compensación en la cual la víctima supera el “pasmo” inicial y “valora” mejor la situación en la cual se encuentra.  Esto sirve de base a los posteriores trabajos de Quarantelli y los actuales principios de la Federación Internacional de la Cruz Roja: Las comunidades no se quedan inmovilizadas esperando la ayuda, sino que estas asumen su propia ayuda.



Bibliografía

Alarcón, E., & Alcazar, M. (2005). Intervención psicológica ante situaciones de emergencias y desastres. Argentina: Patronato de servicios sociales de córdova.

Baloian, I., Chia, E., Cornejo, C., & Paverini, C. (2007). Intervención psicológica en situaciones de emergencia y desastres: guía para el primer apoyo psicológico. ONEMI.

Valero, S. (2013). Evolución histórica de la psicología en emergencias y desastres. Brigadas Azules del Colegio de Psicólogos.

 


Maestrante: Carlos Julio La Mota Dávila                                          Maestría en Gestión Integral del Riesgo – Universidad DUCENS



No hay comentarios:

Publicar un comentario