UNIVERSIDAD
DUCENS
PLAYA
DEL CARMEN – MÉXICO
MAESTRÍA
EN GESTIÓN INTEGRAL DEL RIESGO
DESASTRES
– INDUSTRIAL – MEDIO AMBIENTE
CÁTEDRA: G4-MGIR-311
PSICOLOGÍA DE EMERGENCIAS Y DESASTRES
DOCENTE: MAGISTER NATALIA LORENZO
MAESTRANTE: CARLOS JULIO LA MOTA DÁVILA
GUAYAQUIL - ECUADOR
TAREA 5 – ESTRATEGIAS DE EMERGENCIA EN
DESASTRES
“IDENTIFICAR,
ENUMERAR Y DESARROLLAR LA ATENCIÓN SEGÚN EL CASO PRESENTADO”
IDENTIFICAR, ENUMERAR Y DESARROLLAR LA ATENCIÓN SEGÚN EL CASO PRESENTADO
1.
Caso para Analizar
Fallecen veinte jubilados franceses al
hundirse un barco de recreo en la localidad gerundense de Banyoles.
La hipótesis más probable del siniestro
es el sobrepeso, ya que en la nave viajaban 61 pasajeros más de los permitidos
GIRONA.- Veinte personas muertas, 38
heridas, 81 ilesas y dos desaparecidas es el último balance del hundimiento en
las aguas del Lago de Banyoles (Girona) del barco de paseo 'Anna', en el que
viajaba un grupo de 141 jubilados franceses de La Rochelle (sur de Bretaña)
alojados en Lloret del Mar.
Eran las diez y media de la mañana del
jueves cuando la nave turística, conocida popularmente como el 'barco de la
oca', se hundió. El propio patrón se dio cuenta del hecho al salir del muelle e
intentó volver, pero la embarcación se fue a pique.
A pesar de que se están investigando
las causas del siniestro, la hipótesis más probable es el sobrepeso, como
indicó el conseller catalán de Gobernación, Xavier Pomés. A pesar de que pidió
"prudencia" hasta que se conozcan los informes técnicos, el conseller
confirmó que el barco de recreo sólo está autorizado para llevar 80 pasajeros y
en el momento del accidente viajaban en su interior 141 personas.
La embarcación, considerada ecológica
porque funciona con energía eléctrica, había sido estrenada este verano y era
uno de los tres vehículos que cruzan el Lago de Banyoles, con la pertinente
concesión municipal.
SEIS INGRESADOS.- Los heridos fueron
trasladados a los servicios de asistencia primaria y a los centros sanitarios
cercanos, como la Clínica Salus de Banyoles y los Hospitales Josep Trueta y
Santa Caterina de Girona.
Una cuarentena de ellos fue trasladada
posteriormente a su hotel en Lloret de Mar, tras ser atendida y recibir ayuda
psicológica.
Permanecen ingresados seis heridos,
cinco mujeres y un hombre, dos de ellos con pronóstico reservado, mientras la
policía judicial y los forenses procedían a la identificación de los veinte
cadáveres.
Hasta la localidad gerundense se han
desplazado los agregados consulares de Girona y Figueres, así como el cónsul
general de Francia en Barcelona. Desde el Centro de Emergencias de Catalunya se
informó al consulado francés y a otros organismos galos de los detalles del
suceso, mientras que el Ayuntamiento y el propio Consulado habilitó líneas de
teléfono para atender a los familiares.
2.
Desarrollo
2.1.
Identifica las características específicas
del colectivo afectado por la situación de emergencia
La Capitanía del Puerto del lago de Banyoles, junto al listado
de pasajeros declarado por la nave (compañía de turismo naviero) “Barco de la
Oca”, son los primeros en constatar la información pertinente de acuerdo con
las categorías de pasajeros (población especial), que, por su particularidad de
recepción, se consideran:
- Personas mayores
- Personas extranjeras que no hablan nuestro idioma
- No
registrando personas con discapacidad, ni con enfermedades mentales.
Siendo el colectivo afectado el
siguiente:
- Fallecidos: 20 personas
- Heridos: 38 personas
- Ilesos: 81 personas
- Desaparecidos: 2 personas
- Total: 141 personas, categorizados como Grupo de Jubilados franceses
- Causa: hundimiento de embarcación por sobrepeso
Asistencia colateral requerida:
- Familiares de las 20 personas fallecidas
- Familiares de las 38 personas heridas
- Familiares de las 2 personas desaparecidas
Se les deberá brindar soporte
emocional, así mismo, anunciarles información oficial de la situación actual,
autorizada por la autoridad de la localidad, de la Embajada Francesa y
representante de la empresa de la embarcación.
2.2. Enumera las posibles
reacciones psicológicas que pueden tener las personas afectadas
Existen muchas posibles reacciones psicológicas y/o
catatónicas que pueden presentar las personas afectadas por la situación de
emergencia, tales como: frustración, histeria, ansiedad, temor, depresión,
trastorno por estrés post traumático (TEPT), negación de la realidad,
regresión, rebeldía, proyección de la culpa, hostilidad sobre el entorno, ira,
entre otras.
Hay que tener en cuenta de que las personas adultas mayores
tienen reacciones diversas, desde ser sensatas y razonables, hasta preferir no
continuar con el diálogo y retraerse; considerando que por la impresión se
vuelven vulnerables, o por la limitación del idioma su comunicación sea escasa
o nula.
Los propios civiles testigos del accidente que se encuentran
en la costa y turistas de embarcaciones cercanas son propensos a ser
vulnerables por las circunstancias de la escena, entre gritos y frustraciones
por impotencia ante muchos y socorrer a pocos, su desesperación aumentaría
gradualmente.
Al momento de ya contar con organismos de socorro en escena,
se debe prever, que el contagio emocional podría ser un factor atenuante para
propios y ajenos, las mismas sobrevivientes rescatados serán los primeros en
expresar su alteración por quienes, hasta hace pocos minutos, estuvieron juntos
disfrutando de su viaje.
Se deberá contar con personal intérprete y con asistencia de
marina y policía de migración para poder coordinar las acciones de rescate y
posterior investigación según la jurisdicción competente.
La Cancillería local y representante Francés se han hecho
presentes para colaborar y gestionar acciones pertinentes.
2.3. Desarrolla las
estrategias específicas de comunicación que tendrías en cuenta a la hora de
intervenir con las personas afectadas por esta situación
Para poder comunicarnos y entender la situación particular
de las personas adultas mayores, mas aún si han sido afectadas emocionalmente
por un evento como éste, hay que considerar los aspectos generales y los
específicos de ellos como individuos; dentro de lo que se destaca:
- Aumento de su fragilidad biológica, psicológica y social
- Capacidad de respuesta reducida o limitada según el entorno
- Déficit de coordinación psicomotriz y/o sensoriales
- Déficit cognitivos y psicológicos, sobre todo por la atención que presten o episodios de blancos de memoria que bloqueen del evento
La comunicación entre los miembros de los grupos de asistencia
a emergencias y las personas mayores debe ser muy serena, dedicada y paciente, ya
que, si no logramos captar su atención y condescendencia, posiblemente se
sientan incómodos con nosotros, más aún si su dialecto y/o idioma es distinto
al nuestro.
Los adultos mayores pueden mostrar signos de cansancio, inhibición
social, ansiedad, TEPT, ira, desvariar producto de su estado, negación a ser atendido,
entre otras; por lo que la terapia cognitiva ha demostrado su eficacia en el
tratamiento de las conductas inhibidas. Así mismo, podemos ir detectando
síntomas en ellos que pueden ir confirmando o brindándonos un mejor
prediagnóstico de su condición, como estar alerta a sus signos vitales,
expresiones verbales y gesticulares, referencias somáticas de ciertas
incomodidades en su estado de salud o las que observan en sus amigos, todas
ellas son importantes para estar atentos a los aspectos que se van presentando
al momento de nuestra intervención.
No se debe estereotipar a los adultos mayores como
generalidades, sino como particulares; de igual manera, no se debe restar
atención de calidad ni cantidad; pueden ser una fuente fiable de información y
apoyo solidario entre los miembros del mismo grupo.
El presentarnos ante ellos y llamarle por su nombre abre una
empatía que deberemos aprovechar y mantenerla privada y sincera, aplicando
episodios más prolongados de calidez y comprensión que de explicaciones
repetitivas de lo sucedido, siendo muy respetuosos en su confianza y
confidencialidad por sus argumentos y condiciones que sinceramente nos logran
expresar, incluso si la atención que se les brinda debe incluir valoración
médica, no obviar que ellos son personas atentas a todo el entorno.
Al momento de presentar la barrera del idioma como limitante
de comunicación verbal, se deberá consultar si entre los presentes hay personas
que conozcan nuestro idioma o si hay alguien que nos traduzca, sin embargo, ese
aspecto no deberá ser la causa de demora en atención específica con señas
básicas o expresiones comunes, sin emplear términos técnicos o médicos.
Bibliografía
Pacheco Tabuenca, T. (2011). Apoyo psicológico en
situaciones de emergencia. Madrid - España: Arán.
Parada Torres, E.
(2009). Psicología y Emergencia: Habilidades psicológicas en las
profesiones de socorro y emergencia. Sevilla - España: Editorial Desclée de
Brouwer S.A.
Servicios Sociales
Diputación Córdoba. (2005). Intervención psicológica ante situaciones de
emergencias y desastres. Córdoba: Gráficas Galán.
Maestrante: Carlos Julio La Mota Dávila Maestría en Gestión Integral del Riesgo – Universidad DUCENS


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